Un hombre, que pasaba por delante de una tienda, vio que vendían
allí dos loros, encerrados en la misma jaula. Uno era muy bonito y cantaba
estupendamente, mientras que el otro estaba en un estado lastimoso y permanecía
mudo. El primero valía cincuenta yens y el segundo, tres mil. El hombre,
asombrado por la diferencia de precio, le dijo al comerciante. —¡ Deme el loro
de cincuenta yens!—Imposible, señor —respondió el vendedor. No puedo vender
los dos pájaros por separado. —¿Pero....por qué? ¿Cómo explica usted una
semejante diferencia de precio? Pues el más feo cuesta infinitamente más que el
más bonito y, además, no canta. Eso es absurdo. —¡Ah, no se equivoque usted,
señor! El loro que encuentra usted feo es el compositor.
Joost Scharrenberg
(http://contarcuentos.com/2010/08/ser-y-parecer/)
1. ¿Qué le extrañó al
hombre del precio de los loros?
2. ¿En qué se fijó para
valorar a los loros?
3. ¿Estaba equivocado al
hacerlo así? ¿Por qué?
4. Muchas veces la gente
valora a los demás por su aspecto externo. ¿Estás de acuerdo con esta manera de
actuar? ¿Por qué?
5. ¿Qué es más
importante: la ropa con que van vestidas las personas, la marca de sus
zapatillas deportivas, su responsabilidad o su respeto por los demás?
6. ¿Qué no quiere enseñar
este cuento?
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